La acusación particular solicita cuatro años de prisión para el empresario minero Jesús Manuel Rodríguez Morán, conocido como Chus Mirantes, y su esposa por su presunta responsabilidad en el accidente ocurrido en la mina de Cerredo el 25 de agosto de 2022.
Aquel día, dos trabajadores descendían por la explotación en un dúmper cargado de carbón cuando el motor del vehículo se detuvo y se perdieron los sistemas de control. Ante la imposibilidad de frenarlo, ambos tuvieron que saltar mientras todavía se encontraba en marcha.
Richard Daniel Sander perdió la vida como consecuencia del accidente. Su compañero, Enrique Ramón Martínez, sufrió heridas muy graves que posteriormente obligaron a amputarle una pierna.
La investigación señala importantes incumplimientos en materia de prevención de riesgos laborales. Entre ellos figuran el mantenimiento inadecuado del vehículo, la falta de formación específica de los trabajadores y una coordinación deficiente entre las empresas que operaban en la explotación.
También se investiga la extracción de carbón en la sexta planta de la mina interior Mangueiro sin contar con la autorización administrativa necesaria.
Por su parte, la Fiscalía solicita tres años de prisión para cada una de las tres personas acusadas y una indemnización de 268.730 euros para el trabajador que sobrevivió. Ahora será la Justicia la que determine las posibles responsabilidades penales por lo ocurrido.
Este caso corresponde al siniestro registrado en agosto de 2022 y es independiente de la tragedia ocurrida el 31 de marzo de 2025 en la misma explotación. Aquel día, una explosión de grisú acabó con la vida de cinco trabajadores vinculados a Laciana y El Bierzo y dejó a otros cuatro heridos.
Dos accidentes diferentes, pero producidos en la misma mina y separados por menos de tres años, que vuelven a abrir el debate sobre los controles, la seguridad laboral y las posibles responsabilidades en torno a la actividad desarrollada en Cerredo.