Los Agentes del Medio Natural de Asturias emitieron repetidas alertas sobre la mina de Cerredo, en Degaña, desde que en 2021 las empresas del empresario Jesús Rodríguez Morán, alias Chus Mirantes, se hicieran con su gestión. Así lo revelaron ayer varios comparecientes ante la comisión de investigación de la Junta General, que analiza las responsabilidades tras los trágicos accidentes que han costado la vida a seis trabajadores, han dejado uno amputado y cuatro heridos.
Uno de los coordinadores del cuerpo de guardería confirmó que ya en 2023 trasladó a la Consejería de Industria un expediente con dos denuncias “casi simultáneas” en las que se advertía de actividades “que no cuadraban” en el entorno de la explotación minera. “Hice un expediente propio para que tuvieran conocimiento de lo que estaba pasando”, declaró. Un año después, en 2024, los avisos se repitieron. Según el coordinador de las Agentes del Medio Natural de Asturias, Íñigo Fernández Martínez, declaraba que las actas y todas las denuncias sobre la ocupación del monte público por la mina fueron efectivamente tramitas, y que su volumen “destacaba sobre otras” sin constatar ninguna tramitada. En esta misma línea César Alonso Guzmán un agente veterano —con más de 30 años de servicio—, afirmó en la comisión que “he gastado más tiempo peleando con la administración que con los infractores”. Además advirtió que un acta de 2022 ya alertaba de actividad no autorizada, aunque no se actuó con suficiente agilidad hasta el accidente de 31 de marzo. En definitiva, era público y notorio que se estaba recuperando material, aunque matizó que no era su competencia determinar si se trataba de una explotación.
Sin embargo, otro agente forestal con base en Degaña sí documentó movimientos de maquinaria pesada, acopios de carbón sin drenaje adecuado —lo que provocaba vertidos al río— y una zanja abierta en monte de utilidad pública. Estas denuncias se elevaron dentro del protocolo a sus superiores, pasando del guarda mayor al coordinador y finalmente a la plataforma informática SITE, desde donde se deriva a los servicios técnicos correspondientes.
Un volumen de actas que «destacaba»
El coordinador regional del cuerpo reconoció que las actas sobre Cerredo eran numerosas y “destacaban” respecto a otras zonas. A pesar de ello, aseguró que todas se tramitaron formalmente. El problema, admitió, es que el sistema de gestión (SITE) aún es reciente, y su uso no está del todo asentado: “Somos aún yogurines y se producen errores”.
En ese contexto, se han dado situaciones como expedientes iniciados sin contenido o firmados por superiores únicamente para evitar bloqueos administrativos. “Tendremos que trabajar más el tema formativo y hacer obligatorios los cursos”, reconoció Íñigo Fernández, coordinador del cuerpo, quien también anunció que se está elaborando una instrucción para unificar los procedimientos de denuncia: “No podemos ser un ejército en el que cada uno las mande de una manera distinta”.
Los comparecientes detallaron que el cuerpo de Agentes del Medio Natural está en constante transformación y depende actualmente de la Dirección General de Custodia del Territorio. En este sentido, la presidenta de la comisión, Covadonga Tomé, recordó que se trata de “los ojos de la administración en el territorio”.
A pesar de las múltiples alertas, no consta que ninguna haya quedado sin tramitar, aunque sí se admiten deficiencias en el seguimiento posterior: “Lo habitual es que el guarda no sepa en qué acaba su denuncia”, explicaron. No obstante, y según rezan todos los responsables medioambientales en los últimos años, la guardería de Degaña tramitó hasta tres denuncias por este motivo: dos ante la Confederación Hidrográfica y una por la zanja que derivó en sanción a la empresa, aún pendiente de legalización.
Sin órdenes de frenar las denuncias
Los superiores aseguran que nunca se pidió a los agentes que frenaran su celo. “No voy a cortar a ningún guarda, él mandaba y yo tramitaba”, dijo uno de ellos. No obstante, también admiten que casos como el de ganado en lugar indebido no se trataron con el rigor necesario: “Me duele”.
Mientras continúa la investigación parlamentaria, los responsables del cuerpo insisten en que no se tomarán medidas internas hasta que concluyan los trabajos de la comisión en la que están citados responsables de la propia empresa entre los que se encuentra “Chus Mirantes”, y otros empresarios como Vitorino Alonso. Pero el volumen de denuncias, las contradicciones en las versiones de algunos agentes y las deficiencias en los canales de comunicación y seguimiento evidencian un sistema que, como mínimo, llegó tarde a prevenir una tragedia.