Lo prometido es deuda y aunque estemos en plena temporada de verano, hay que pagar las deudas. Como en uno de los anteriores artículos dije que hablaría de la geología de La Luna y de Marte a ellos vamos. Recordemos antes que en los mapas geológicos que los geólogos manejamos habitualmente los diferentes terrenos representados en los mismos se clasifican atendiendo a dos criterios. Uno es la naturaleza geológica o si se quiere a su origen desde el punto de vista geológico. Así hablamos de rocas ígneas, rocas sedimentarias o rocas metamórficas principalmente. Otro de los criterios es el de su edad de formación, ya que en la Historia de La Tierra, como la Historia de la Humanidad, se pueden distinguir una serie de etapas ordenadas en función del paso del tiempo.

Ahora bien, los procesos geológicos que han tenido y tienen lugar tanto en La Luna como en Marte; no son los mismos que en La Tierra y por ello no cabe hacer una clasificación geológica de los terrenos de ambos cuerpos celestes similar a la de nuestro planeta. Por otra parte la historia de La Luna o de Marte, no es la misma que la de nuestro planeta. Veamos pues de modo muy resumido lo que sabemos sobre estos temas tanto de La Luna como de Marte.

En cualquier caso lo que pretendo ahora mas que explicar los diferentes tipos de terrenos que hay en La Luna o Marte; es señalar la filosofía de trabajo o el método para elaborar mapas geológicos de esos cuerpos celestes vecinos nuestros.

LA LUNA

Desde hace siglos se ha observado que en La Luna hay una serie de zonas muy oscuras y otras mas claras. A las más oscuras se les llamó “Mares”; aunque es evidente que no lo son. Se trata eso si de terrenos mucho más llanos que los demás. A los terrenos más claros se les conoce como Las Tierras Altas.

Hoy sabemos que las llamadas mares es decir las zonas oscuras y relativamente llanas son terrenos mas modernos que el resto. ¿Por qué lo sabemos?. Pues entre otras razones porque se considera que si en estos hay muy pocos cráteres es debido a que los que había se han tapado con estos materiales tan oscuros. Por otra parte esta realidad se ha comprobado mediante los llamados métodos de datación radiométrica que permiten saber cuando se formó (a partir de una masa fundida);un mineral o una roca

En La Tierra las montañas se forman debido a que hay unas partes de la corteza terrestre formadas por capas inicialmente horizontales que son plegadas (dobladas) por empujes laterales y obligadas a ascender. Es lo que ocurre cuando empujamos por ejemplo un libro por ambos lados. Esto no ocurre en La Luna. En esta el relieve está formado en su mayor parte por cráteres que recuerdan los paisajes de La Tierra bombardeados de modo intenso. Un cráter se forma en efecto cuando un cuerpo de cierto tamaño cae al suelo. Es un fenómeno similar a la caída de una bomba más o menos potente.

En La Tierra hay muy pocos cráteres porque la corteza terrestre se está desgastando continuamente e incluso porque llega un momento en que literalmente desaparece. Digamos que se han borrado los que hubo. Esto no ocurre en La Luna, donde ni hay viento , ni lluvia y donde tampoco hay placas tectónicas que hagan elevarse a los terrenos y formar relieve.

Las zonas lunares llamadas mares están formadas por rocas conocidas en La Tierra como basaltos y se trata por tanto de rocas que proceden del enfriamiento de rocas fundidas (magmas) como las que expulsan los volcanes de La Tierra. Es evidente que amplias zonas de La Luna quedaron cubiertas por rocas fundidas, hoy solidificadas que se han extendido por su superficie cubriendo los cráteres que había. Por ello en los mares aparecen pocos cráteres. ¿Cual es el origen de esas rocas fundidas?. Interesante pregunta que no obstante ahora no abordaremos; para no complicar mucho esta explicación.

Tenemos pues ya en cuanto a la edad dos grandes grupos de terrenos lunares: las zonas más altas y claras que son las más antiguas y las zonas más oscuras y más llanas que son las más modernas. Las rocas de las zonas oscuras se podrían llamar con toda lógica rocas ígneas lunares, pues se forman como las llamadas así en la Tierra por el enfriamiento de materiales fundidos.

Ahora bien hablar de rocas sedimentarias en La Luna no tiene sentido pues no hay los fenómenos conocidos en La Tierra; como la erosión y la consiguiente sedimentación. Lo que si hallamos en La Luna son zonas cubiertas por terrenos que no son mas que escombros y polvo depositados tras los impactos de los meteoritos que han golpeado la superficie lunar. Cuando cae un meteorito grandes cantidades de roca y polvo son arrancadas del suelo lunar y expulsadas (como cuando cae una bomba en el suelo terrestre). Todos esos materiales acaban cayendo al suelo pero no cabe hablar de terrenos sedimentarios; si no mas bien escombros de impactos meteoríticos. Se les suele llamar eyecta y también se encuentran en La Tierra en las proximidades de algunos cráteres que aún se han conservado. En nuestro planeta lógicamente son muy escasos.

Tampoco tiene mucho sentido hablar en La Luna de terrenos metamórficos. No obstante en La Tierra se da un tipo de metamorfismo llamado metamorfismo de contacto; que es el producido cuando una masa de rocas muy caliente entra en contacto con otra más fría. Quizá en La Luna exista algo similar. No lo se.

Por otra parte lo que si puede ocurrir es que donde cae un meteorito se produzca una fuerte fragmentación del suelo. Estas rocas fracturadas serían el equivalente de las rocas metamórficas terrestres; pero dado que el mecanismo de formación no es el mismo, mas bien cabria hablar de brechas de impacto. En la Tierra hay zonas en las que se produce una gran fragmentación del terreno debido a la existencia de fallas.

MARTE

El caso de Marte no coincide ni con lo visto en La Luna, ni en la Tierra. Se da prácticamente por confirmado que en un lejano pasado Marte tuvo ríos y océanos como La Tierra. Sin embargo no hay, ni parece haber habido un mecanismo (empujes tectónicos);similar al de La Tierra para formar montañas. En cualquier caso sería mucho menos importante que el que conocemos en La Tierra. Actualmente en el único cuerpo del Sistema Solar en el que hay constancia de movimientos por las llamadas placas tectónicas es La Tierra. Así pues en Marte si cabría hablar de rocas sedimentarias; pero no cabe esperar hallar esas espectaculares capas “dobladas” (Plegadas) como las que hallamos en La Tierra.

En Marte hay una erosión por el viento aunque no es similar a la terrestre. En nuestro planeta las rocas formadas por acumulación de polvo arrastrado por el viento (dunas, loes) se consideran rocas sedimentarias. En Marte pues si cabe hablar de rocas sedimentarias. También hay rocas volcánicas, pues se han localizado volcanes similares a los terrestres; pero no tiene sentido por lo que yo conozco hablar de rocas metamórficas al menos en el mismo sentido que en La Tierra; salvo si es metamorfismo de contacto.

En cuanto a la historia geológica de Marte y por lo que sabemos hay al menos dos etapas bien diferencias, una sería aquella en la que tuvo agua en superficie y otra la actual.

No obstante tanto en La Luna como en Marte existen rocas que se pueden datar con técnicas radiométricas y por tanto saber sus edades absolutas. La datación radiométrica se basa en un fenómeno descubierto a finales del siglo XIX. Consiste en que determinados elementos químicos de una roca y una vez que esta se ha formado (por enfriamiento de una masa totalmente fundida);se van transformando y lo hacen de modo que se puede medir el paso del tiempo a través del estudio de esa transformación. Son en este sentido algo así como relojes de arena.

Las edades asignadas a las rocas de La Tierra durante mucho tiempo eran edades relativas. Se sabía que unas eran mas antiguas que las otras, pero nada mas. En el caso de La Luna o Marte ya desde el principio la técnica de datación radiométrica puede servir para asignar edades concretas a los diferentes terrenos.

En cualquier caso lo que si parece claro es que la cartografía geológica de La Luna y de Marte; se hará en principio (se está haciendo); no a base de recorrer a pie la superficie de estos cuerpos celestes; si no mediante fotografías y otras técnicas similares. Quizá los geólogos “carrozas”; como yo aún tengamos la oportunidad de hacer el mapa geológico de fragmentos de Marte o de La Luna.

La imagen que adjunto está tomada de una página de la Red (www.avcan.org) y es un mapa geológico de una parte de la superficie marciana.

Madrid, 24 de julio de 2.017

Rogelio Meléndez Tercero