La delegación territorial -servicio territorial de Industria, Comercio y Turismo de León- de la Junta de Castilla y León, en León, ha resuelto imponer a la administración concursal de Coto Minero Cantábrico una serie de prescripciones en materia de seguridad que deberán efectuarse en la localidad de Orallo dado el estado de deterioro y abandono absoluto que sufren las instalaciones mineras y las escombreras de dicha pedanía.

Es por ello que la delegación territorial requiere que de forma inmediata, la administración concursal, proceda al cierre efectivo de todas las bocaminas del grupo Calderón, de forma que se impida el acceso físico al interior de las galerías.

También exige que se coloquen carteles de prohibición de paso y advertencia de peligro tanto en los accesos a las plazas de las bocaminas como en aquellos accesos o pistas que puedan suponer un riesgo. Por último solicita que se lleve a cabo el saneo de las zonas afectadas por hundimientos y repises que afectan a las pistas y a los accesos de los diferentes niveles de la mina.

Además, la delegación territorial de la Junta de Castilla y León también solicita que se presente un proyecto de abandono definitivo de labores, donde se expongan las medidas de seguridad previstas para evitar daños en la superficie, cerramientos de entradas y galerías o pozos y desagües para evitar aguas colgadas. Se deberán detallar también todos aquellos datos que sean precisos para conocer los riesgos de daños futuros derivados del abandono proyectado.

El incumplimiento de estas prescripciones llevará aparejada la incoación del oportuno expediente sancionador. Además la no presentación del proyecto de abandono definitivo de labores puede ser motivo de infracción por no haber solicitado la perceptiva autorización para el abandono de las labores y no haber tomado las medidas necesarias para garantizar la seguridad de las personas y bienes. 

Los antecedentes

La denuncia partió  el 28 de febrero de 2017 de la propia Junta Vecinal de Orallo cuando se puso en conocimiento de la delegación territorial de León que una vez producía la caducidad de la autorización de ocupación, concedida primeramente a la empresa MSP y posteriormente traspasada a CMC, las instalaciones mecánicas y las construcciones de obra civil se encuentran en un estado ruinoso, suponiendo un peligro para las personas. Asimismo, las escombreras tampoco se han recuperado, lo que supone un deterioro del medio ambiente en relación a los acuíferos y a la flora de la zona. Tal es el estado de abandono que sufren las instalaciones mecánicas y las construcciones de obra civil, que la Junta Vecinal advierte que su aprovechamiento se limitará al achatarrimiento.

Hay que recordar que la empresa Coto Minero Cantábrico, ahora en concurso de acreedores, es titular de la concesión donde se ubica por una parte, el sector de interior de Calderón, que además de incluir las instalaciones de la plaza e instalaciones donde está el castillete, también incorpora diversos accesos al exterior de las bocaminas de las galerías de los diferentes pisos o niveles y por otra parte, el sector de interior de ‘El Feixolín’ donde se encuentran otras instalaciones similares -bocaminas, accesos a las mismas y naves-. Ambas, en una situación de abandono absoluto con el consiguiente peligro para las personas y para el medio ambiente.