Poco se han hecho esperar las primeras reacciones después de conocerse el cierre de la explotación minera de ‘La Escondida’, ubicada en Caboalles de Arriba y última mina de interior de Castilla y León. El secretario general de la Federación de Industria de Castilla y León, Luis María Fernández ha anunciado que se trata de una noticia muy mala “pero nos tememos que no va a ser la única”.

El secretario ha criticado al gobierno central ya que a su juicio “no mueve un dedo para impedir que las empresas eléctricas hagan y deshagan a su antojo, importándoles muy poco las consecuencias caóticas que supondrán sus nefastas decisiones para las comarcas mineras y sus territorios”.

Además, el secretario general ha afirmado que “la sección sindical de USO del comité de empresa de Astur Leonesa ya le ha trasladado su inquietud por la situación que están atravesando”. Y es que tal y como apunta Fernández, la nueva administración concursal al frente de la compañía “es incapaz de ponerse en contacto con la dirección de la central térmica de Compostilla -central térmica donde se estaba suministrando el total de la producción- para negociar tanto el cupo como el precio del carbón”.

En este sentido, el secretario ha afirmado que “están desapareciendo una a una las empresas privadas de este país, incluso las rentables; empresas que están demostrando que son competitivas, y todo ello ante la pasividad de este gobierno central, que hace gala de su incompetencia y falta de sensibilidad a la hora de afrontar la problemática de este sector; una problemática que ha sido provocada por ellos mismos”.

Aún así, Fernández ha anunciado que se tomarán las medidas oportunas para seguir luchando para salvar lo que queda del sector como consecuencia de los actos irresponsables, tanto de los gobiernos autonómicos y el gobierno central, como de las compañías eléctricas”.