La Junta dio por extinguido a última hora de la tarde de ayer domingo el incendio intencionado que comenzó el pasado miércoles por la noche en la localidad lacianiega de El Villar de Santiago, en el municipio leonés de Villablino, según informó la Consejería de Fomento y Medio Ambiente.

El fuego, que llegó a alcanzar el nivel 1 del Plan de Protección Civil ante Emergencias por Incendios Forestales en Castilla y León, arrasó una total de 40 hectáreas; diez de ellas de roble y abedul y 30 de matorral, además de pasto.

Hay que recordar que fueron numerosos medios, tanto aéreos como terrestres, los que participaron en la extinción de este incendio llegando a intervenir dos técnicos, doce agentes medioambientales, cuatro helicópteros (desplazados desde las bases de Cueto, Camposagrado y Tabuyo, otro helicóptero de coordinación, un helicóptero bombardero desplazado desde Ibias, dos aviones de carga en tierra de la base de Rosinos, tres cuadrillas de especialistas en la lucha contra incendios forestales, dos brigadas de refuerzo de incendios forestales, un buldócer, dos autobombas, siete cuadrillas de tierra y cuadrillas nocturnas.

Han sido días especialmente largos para los vecinos de la pedanía de El Villar de Santiago quienes con impotencia contemplaban cómo se quemaban casi medio centenar de hectáreas de un espacio que ostenta un gran valor medioambiental y una inmensa belleza paisajística. Y es que esta pedanía es área de influencia de especies en peligro de extinción como el oso pardo y el urogallo cantábrico. Ha sido un atentado a la naturaleza para el que toda la ciudadanía reclama ponerle nombre y apellidos.