Tiene buena pinta. Si el equipo de gobierno de Ponferrada cumple sus intenciones de renovación del centro de la ciudad, para hacerla más peatonal y contribuir al desarrollo del comercio local, estaremos de enhorabuena y Ponferrada dirá adiós definitivamente a esa losa que pesa y luce, la anquilosada ciudad del dólar.

La alcaldesa presentó los planes, que prevén renovar las calles más céntricas y remodelar el tráfico. La primera parte potente de los trabajos, se centrará en la calle Camino de Santiago, dónde se hará compatible el paso de vehículos con el tránsito de bicicletas y peatones. Habrá un único carril de entrada hacia la plaza de Lazúrtegui desde la Glorieta de la Pizarra y se acondicionarán aceras de seis metros de ancho y una vía de tres metros. A la cabeza nos vienen a todos, otras zonas urbanas de capitales de provincia donde ya se ha realizado el cambio y por donde da gusto pasear, y encontrarse con la ciudad, sin tener que estar subido permanentemente al coche.  Los conductores tendremos que poner de nuestra parte, es misión de todos, cambiar la costumbre, a la hora de circular por el centro de la ciudad, serán los técnicos los que tendrán que idear las vías alternativas, que las habrá.  Lo que no agrada tanto a los comerciantes y a la mayoría es que no se construyan nuevas plazas de aparcamiento libres de pago. Las bonificaciones en los estacionamientos periféricos de zona azul, que promueve esta iniciativa, no parecen ser la solución, pues el que no tenga intención de comprar tendrá que pagar su tarifa establecida, para poder aparcar en la zona azul. Otro inconveniente, según los comerciantes es que las obras, afectarán a la época de mayor venta que es la Navidad y el primer periodo fuerte de rebajas.

En los partidos de la oposición en el Ayuntamiento de Ponferrada, reclaman que antes de dar el plan por bueno, se experimente con los cambios en la circulación del tráfico rodado, otros apuntan que sería necesaria una modificación del Plan General de Ordenación Urbana que prestó demasiada atención al Barrio de la Rosaleda, y otros se cuestionan si son las calles Camino de Santiago, Gómez Nuñez y aledañas, las idóneas para realizar un cambio de tal calado.

Sea como fuere, y aunque la idea, venga por las fechas en bolsa electoral, estaría bien llegar a un consenso que sea bueno para toda la ciudad. Tres millones y medio de euros de inversión, son muchos como para tener que volver a levantar aceras y calles, pasado un tiempo. Y todos aportando, podremos disfrutar de un “turismo de compras” por el centro, que Ponferrada merece.